A lo largo de casi ocho décadas, la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) ha acompañado al gremio en algunos de los momentos más complejos de la historia nacional: desde intentos de censura y leyes restrictivas, hasta amenazas, atentados, desapariciones y procesos judiciales contra periodistas.
La APG fue fundada el 10 de abril de 1947, en un período de apertura democrática posterior a la Revolución de Octubre de 1944. En ese contexto surgió la necesidad de organizar al gremio periodístico y fortalecer la defensa de un principio fundamental para la vida pública: el derecho a la libre emisión del pensamiento.

Entre los impulsores de la iniciativa destacó el periodista y fundador del diario La Hora, Clemente Marroquín Rojas, una de las figuras más influyentes del periodismo guatemalteco del siglo XX. Desde sus primeros años, la asociación se consolidó como un espacio de defensa colectiva del ejercicio periodístico, promoviendo la libertad de prensa y el respeto al trabajo informativo.
Periodismo bajo presión
Durante el conflicto armado interno que vivió Guatemala durante varias décadas del siglo XX, el ejercicio del periodismo enfrentó graves riesgos. Numerosos reporteros y columnistas fueron objeto de amenazas, atentados y persecución, mientras varios medios de comunicación enfrentaban presiones políticas.
Uno de los casos más emblemáticos fue el de la periodista Irma Flaquer, columnista crítica que desapareció en 1980 tras denunciar abusos del poder. Su caso se convirtió en un símbolo de los peligros que enfrentaba la prensa durante aquellos años.
En ese contexto, la APG se pronunció en diversas ocasiones sobre la necesidad de garantizar la seguridad de los periodistas y el respeto a la libertad de expresión, principios fundamentales para el funcionamiento de una sociedad democrática.

El papel del periodismo en la democracia
Con el retorno gradual a la democracia en la década de 1980 y la aprobación de la Constitución Política de la República de Guatemala de 1985, el país inició una nueva etapa política que reafirmó derechos fundamentales como la libre emisión del pensamiento.
Durante este período, la APG continuó impulsando la defensa de los derechos del gremio y promoviendo espacios de reflexión sobre el papel del periodismo en la fiscalización del poder público y en la construcción democrática.
La organización también fortaleció su papel como entidad gremial dedicada a promover la ética periodística, la formación profesional y el debate público sobre los desafíos del ejercicio informativo.
Nuevas amenazas contra la prensa
En años recientes, la APG ha continuado denunciando ataques, amenazas y campañas de intimidación contra periodistas y medios de comunicación.
En distintos pronunciamientos, la institución ha advertido sobre los riesgos que enfrentan los periodistas cuando investigan temas sensibles relacionados con corrupción, uso de fondos públicos o abuso de poder.
En una declaración pública emitida con motivo de su 75 aniversario, la asociación reiteró que entre sus fines históricos se encuentran la defensa del derecho a la libre emisión del pensamiento, el respeto a las personas, el cumplimiento de las leyes y la defensa del régimen democrático y del Estado de Derecho.
Según la organización, a lo largo de su historia esta responsabilidad ha implicado sacrificios para el gremio periodístico, incluyendo persecución, exilio e incluso la muerte de algunos de sus integrantes.
La APG también ha denunciado que los ataques contra periodistas en ocasiones incluyen campañas de desprestigio o intimidación en redes sociales, así como presiones judiciales o económicas contra medios de comunicación.
Desafíos en la era digital
En la actualidad, el periodismo enfrenta desafíos distintos a los de décadas anteriores.
Entre ellos se encuentran la desinformación en entornos digitales, las campañas coordinadas de ataques en redes sociales, las presiones judiciales contra periodistas y las dificultades económicas que afectan a muchos medios de comunicación.
Frente a estos retos, la APG ha insistido en la importancia de fortalecer la ética periodística, la independencia editorial y la defensa del derecho de la sociedad a recibir información veraz.

Un legado que continúa
A lo largo de casi ocho décadas, la historia de la Asociación de Periodistas de Guatemala ha estado estrechamente vinculada a la defensa del periodismo y del derecho ciudadano a la información.
Sus pronunciamientos, iniciativas y espacios de debate han contribuido a mantener viva una discusión fundamental para la vida democrática del país: la libertad de expresión y el papel de la prensa como garante del interés público.
En su aniversario número 79, la institución vuelve la mirada hacia su historia para recordar que cada generación de periodistas ha debido enfrentar sus propios desafíos.
Pero también para reafirmar un principio que sigue vigente desde 1947:
sin libertad de prensa no puede existir una sociedad verdaderamente democrática.

